El 6 de marzo de 1964, llegaban a Pamplona, tras el intenso ritmo de vida que habían soportado durante los tres años anteriores, y deseosos de dedicar a sus familias y amigos el tiempo que su apasionante experiencia americana les había llevado. Estaban muy satisfechos por el éxito obtenido a lo largo de toda la gira, pero la fama no se les había subido en absoluto a la cabeza a ninguno de ellos. Todavía valoraban la oferta de cinco años de contrato en Estados Unidos.
El descanso duró un mes. En abril comenzaron de nuevo los ensayos porque el día 29 tenían que actuar en el Teatro Gaztambide de Tudela. Era su primera actuación en Navarra después de haber paseado el nombre de nuestra tierra por toda América. Y es que, pese a los miles de kilómetros
que separaban Pamplona de los escenarios del éxito de Los Iruña´ko, su
arrollador éxito no había pasado inadvertido para la sociedad navarra. Los
periódicos locales de aquel momento habían ido recogiendo en la medida de
sus posibilidades los triunfos del quinteto.
Ya nadie se le escapaba que eran el grupo navarro de mayor éxito y proyección de toda la historia. El 13 de mayo se celebró un cocktail en el Palacio de José María Huarte, marqués de Valdeterrazo, servido por Perico Chicote, para periodistas de los medios de comunicación y artistas. El motivo: celebrar el regreso a España de Los Iruña´ko. Cuatro días antes habían actuado en el Teatro Gayarre. Apartir de ahí iniciaron una gira por diversas ciudades del territorio nacional. Además realizaron también actuaciones en países nórdicos como Islandia, Finlandia, Dinamarca y Noruega.

